-¡Es una niña! -respondió Haigha con alegría, colocándose ante Alicia para hacer la presentación, y extendiendo hacia ella ambas manos con sus modales anglosajones –La hemos conocido el día de hoy... ¡Es de tamaño natural y dos veces más real!
-¡Yo pensé que se trataba de un monstruo! –dijo el unicornio- ¿En verdad está viva?
Alicia a través del espejo
-¡Yo pensé que se trataba de un monstruo! –dijo el unicornio- ¿En verdad está viva?
Alicia a través del espejo
El Imaginario Social y la Ciencia -
ResponderEliminarEn los últimos siglos la ciencia ha ido subplantando al misticismo como forma de conocimiento. También ha pasado a ser lo que da significado a la vida del hombre. Es decir, es a partir de las explicaciones que la ciencia ofrece sobre la vida, el hombre toma significado de ella. Así, en cierta forma, lo que determina la ciencia es la existencia del hombre mismo. Todo lo que queda afuera de los rangos de la ciencia son cuestiones que el hombre no entiende de su existencia y la amenazan. La ciencia marca el último límite, igual que la muerte. En el conocimiento científico el hombre occidental fundamenta lo que imagina que es su vida. El imaginario social es la idea que tiene la gente de su pertenencia a la sociedad, lo que ésta significa, y cómo se desenvuelve dentro de ella. Al tomar como única base el conocimiento empírico, el imaginario social tampoco deja espacio para lo que la ciencia no puede explicar. Este imaginario no ha incluido a aquellas personas que sobrepasan el conocimiento de lo que la ciencia explica como "natural." La ciencia toma por natural los fenómenos a los cuales les ha podido encontrar una razón de ser. Estas personas no han podido entrar dentro de una explicación que concuerde con los demás esquemas ya establecidos por el imaginario. La sociedad las condena por ir en contra de lo que se toma como lo normal. Uno de estos casos es el de los homosexuales. Se toma por natural que la gente tenga que procrear porque la ciencia sustenta que, como en los animales, tenemos la obligación de propagar la existencia de la especie mediante la reproducción. Los homosexuales no cumplen esta función y no por razones médicas. Se ve en su acción algo que tuvo que ver con una aparente "elección," lo cual no es comprendido dentro del marco que la ciencia determina como natural y funcional. Así, el imaginario social fundamentado en el conocimiento científico deja fuera a todos quienes no sean comprendidos por la ciencia.